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Legal

Política de privacidad de Zentrix Sales

Aplicación
Zentrix Sales (com.leiros.vendoo), Android 7.0 o superior e iOS 15 o superior.
Responsable de la aplicación
GUUAO LLC
Descarga
Google Play (Android) y App Store (iPhone). Los dos enlaces están en la página de Zentrix Sales.
Contacto
hola@zentrix.company
Publicación
2 de septiembre de 2026
Última actualización
13 de octubre de 2026

1. Qué es Zentrix Sales y para quién

Zentrix Sales es una herramienta de trabajo para fuerzas de venta de campo, desarrollada y distribuida por GUUAO LLC a través de las tiendas de aplicaciones de Google —Google Play, para Android— y de Apple —App Store, para iPhone—. Las dos versiones son la misma aplicación y hacen lo mismo; donde este documento describe algo que depende del sistema operativo, se nombran las dos, porque no siempre coinciden. Cualquiera puede descargarla, pero sin una cuenta no hace nada: las credenciales las crea y las entrega la empresa que contrata el servicio, y la aplicación no permite crear cuentas ni registrarse. No es una aplicación de consumo.

Hay dos figuras cuyos datos se tratan, y conviene separarlas. Por un lado el vendedor, empleado de la empresa que contrató Zentrix Sales, que la usa en el ejercicio de su función laboral. Por otro, los clientes de esa empresa —los comercios que el vendedor visita—, cuya información la aplicación descarga para poder trabajar y sobre los que se registran visitas, pedidos y cobros.

Quién responde de qué. La información que la aplicación recoge se envía al sistema de gestión de la empresa que contrató Zentrix Sales, que es donde vive y donde ella la conserva conforme a sus propias políticas y a la ley. Esa empresa es quien decide qué datos comerciales carga y para qué los usa. GUUAO LLC provee la aplicación y trata esa información por cuenta de ella, sin usarla para fines propios. Para cualquier consulta sobre este documento o sobre lo que la aplicación hace en el teléfono, el punto de contacto es hola@zentrix.company.

El tratamiento de datos que aquí se describe forma parte de la relación de trabajo entre el vendedor y su empleador, y se apoya en el interés legítimo de éste en organizar, coordinar y verificar la actividad comercial de campo.

Por eso la aplicación no muestra un diálogo de consentimiento y no ofrece interruptores para desactivar la recogida de datos. No es un descuido: el registro de la ubicación durante la jornada, el registro de las visitas y el reporte automático de fallos son la finalidad misma de la herramienta, no complementos opcionales. Una aplicación de consumo pediría permiso; una herramienta de trabajo informa. Este documento es esa información, y se entrega a cada vendedor junto con sus credenciales de acceso.

Los permisos los sigue pidiendo el propio sistema operativo del teléfono —Android o iOS, según el aparato—, y el vendedor los concede o los deniega desde ahí; lo que no existe es una capa de consentimiento adicional dentro de la aplicación. Son tres, y los mismos en los dos sistemas: ubicación, cámara y notificaciones. La aplicación no pide permiso de acceso a la galería de fotografías: cuando el vendedor elige una imagen guardada, lo hace en el selector del propio sistema, que le entrega esa imagen y nada más (cláusula 2.b).

Nota de cambio. Hasta el 11 de septiembre de 2026 Zentrix Sales existía únicamente para Android, y este documento estaba escrito así: nombraba a Android donde en realidad quería decir «el sistema operativo del teléfono». Ese día apareció la versión para iPhone y la política se revisó entera para distinguir las dos. Cada cláusula que cambió lleva su propia nota —son ésta, la 2.e, la 2.g, la 2.i, la 2.j, la 4 y la 5—.

No cambió qué datos se recogen ni para qué, y las dos excepciones se dicen donde corresponde: en el iPhone el aviso pasa además por la infraestructura de Apple (cláusula 2.j) y, al revés, el lector de códigos de barras deja de enviarle datos técnicos a Google (cláusula 2.i). De este párrafo en particular cambiaron dos cosas: los permisos ya no «los sigue solicitando Android», y se quitó de la lista el «acceso a fotografías» — eso nunca fue exacto, porque ninguna de las dos versiones pide ese permiso.

2. Qué datos recogemos y por qué

a) Ubicación geográfica (precisa)

Zentrix Sales registra la posición del teléfono en dos situaciones distintas, y conviene separarlas porque no son lo mismo:

  • Al iniciar (check-in) y al cerrar (check-out) cada visita a un cliente, y al armar el pedido, junto con la precisión de la medición y la hora.
  • Durante la jornada, de forma periódica, sólo mientras la aplicación está abierta. Con la aplicación en pantalla se toma un punto cada cinco minutos, que es el intervalo predeterminado: la empresa puede cambiarlo desde su sistema, y la aplicación nunca toma más de un punto por minuto. Con la aplicación cerrada o en segundo plano no se toma ninguno: lo único que ocurre al despertar en segundo plano es enviar los puntos que ya se habían tomado. De cada punto se guardan la posición, la precisión, la hora y la empresa con la que se estaba trabajando. Junto al recorrido no se registra el nivel de batería ni si la pantalla está encendida: eso mediría a la persona y no al trabajo. (El reporte de un fallo, descrito en la cláusula 2.h, sí lleva el nivel de batería del teléfono en ese momento, como dato técnico para diagnosticarlo; no viaja con el recorrido.)

Para qué: dejar constancia de que la visita a cada cliente ocurrió, dónde ocurrió y cuánto duró, y permitir a la supervisión comercial el seguimiento de la actividad de campo a lo largo de la jornada.

Quién lo ve: la supervisión comercial y las personas autorizadas de la empresa, dentro de su sistema de gestión.

Carácter: el permiso de ubicación es obligatorio para registrar pedidos y cobros: sin él la aplicación no deja hacerlos y explica qué falta. Si el permiso no está concedido o el servicio de ubicación del teléfono está apagado, el registro periódico sencillamente no ocurre, y la aplicación no lo suple de ninguna otra forma. Si en un local concreto el aparato no logra fijar la posición, el vendedor puede continuar la visita igual.

Nota de cambio. Hasta el 1 de septiembre de 2026 esta cláusula decía que Zentrix Sales no trazaba el recorrido del vendedor entre visitas, y en esa fecha era cierto. Desde ese día el registro periódico descrito arriba forma parte de la aplicación, por decisión de la empresa, y esta cláusula se reescribió para decirlo. El aviso que la aplicación muestra en pantalla se actualizó en el mismo movimiento. El 2 de septiembre de 2026 el registro con la aplicación cerrada se retiró, y esta cláusula volvió a decir sólo lo que la aplicación hace: la posición se toma únicamente mientras la aplicación está en uso.

b) Fotografías

En cada visita el vendedor puede adjuntar hasta cinco fotografías, tomadas con la cámara del teléfono en el momento. Se reducen de tamaño en el propio teléfono antes de enviarse y pierden los metadatos de la cámara, incluida la coordenada que el aparato incrusta en el archivo. Si la visita deja una devolución, se pueden adjuntar además hasta cinco fotografías de la mercancía devuelta, también sólo con la cámara y con el mismo tratamiento.

Para qué: dejar evidencia del estado del punto de venta, la exhibición de productos, el inventario o cualquier incidencia.

Carácter: opcional. Una visita se cierra sin ninguna fotografía.

La fotografía de la visita sale únicamente de la cámara: la aplicación no permite elegirla de la galería, para que una imagen de otro día no pueda pasar por evidencia de hoy.

Hay tres casos en que una imagen sí puede venir de la galería del teléfono, y en los tres la elige el vendedor: el comprobante de un cobro —y las fotografías adicionales que lo acompañen (cláusula 2.e)—, porque suelen ser capturas de una transferencia bancaria; la fotografía de perfil del propio vendedor (cláusula 2.g); y los adjuntos de una conversación con la oficina (cláusula 2.k). En cada uno la aplicación lee sólo la imagen elegida, nunca recorre la galería por su cuenta.

c) Firma manuscrita del cliente

En el paso de firma, el cliente puede firmar con el dedo sobre la pantalla. La firma se guarda como imagen.

Lo que se guarda es la imagen y nada más: no se conservan el trazo vectorial, ni la presión, ni la velocidad, ni los tiempos del gesto.

Para qué: dejar constancia de la conformidad del cliente con el pedido registrado.

Carácter: opcional.

d) Información de los clientes de la empresa

La aplicación descarga desde los sistemas de la empresa la cartera de clientes asignada a cada vendedor: nombre o razón social, RIF, dirección, teléfono, direcciones de entrega, coordenadas del local, lista de precios aplicable, límite y disponibilidad de crédito, y facturas pendientes de pago.

Esta información es de la empresa, no la genera la aplicación, y se guarda en el teléfono únicamente para que el vendedor pueda trabajar sin conexión. La aplicación no la reenvía como tal: cuando envía un pedido o una visita, identifica al cliente por su número interno en el sistema de la empresa, no por sus datos. La excepción es la cobranza: con cada cobro viajan los saldos de las facturas del cliente que el vendedor tenía a la vista (cláusula 2.e). Van al mismo sistema de la empresa del que salieron, no a terceros.

Lo que sí se envía es lo que el vendedor produce durante la visita: las líneas del pedido, el conteo de inventario, las devoluciones y las notas de texto libre que escriba. Como esas notas son un campo abierto, pueden contener el nombre o la dirección de un cliente si el vendedor los escribe ahí.

e) Datos de pagos de clientes

Cuando un vendedor registra una solicitud de pago, se envían el monto, la fecha, el banco o diario, la referencia bancaria y, si se adjunta, la imagen del comprobante. Puede además adjuntar hasta tres fotografías adicionales —el resto de las transferencias, el vuelto, lo que haga falta para sustentar el cobro—, que quedan en la conversación de esa solicitud (cláusula 2.k). Si escribe un comentario, ese texto queda en esa misma conversación.

Con cada solicitud de pago viajan también los saldos que el vendedor tenía a la vista al cobrar: la lista de facturas del cliente con su número y su saldo en dólares, cuáles de ellas tocó en ese cobro, la suma de esos saldos y la hora en que se leyeron esos saldos. Sirven para que quien aprueba la solicitud sepa contra qué deuda se cobró.

Aparte del cobro, desde una factura el vendedor puede anotar el compromiso de pago del cliente —la fecha en que prometió pagar y, si la dijo, la cantidad— y cambiar las etiquetas de esa factura.

Todo esto va únicamente a los servidores de la empresa, al mismo sistema del que salieron las facturas. No se envía a ningún tercero.

Nota de cambio. Los saldos y el compromiso de pago se nombran desde el 23 de septiembre de 2026. La aplicación ya los enviaba; esta cláusula no los decía, y la 2.d afirmaba que la información de los clientes no se reenviaba.

Nota de cambio. Las fotografías adicionales se agregaron el 11 de septiembre de 2026. Hasta ese día una solicitud de pago admitía una sola imagen, la del comprobante, y esta cláusula sólo nombraba ésa.

f) Solicitudes de alta y de corrección de clientes

El vendedor no puede crear ni modificar la ficha de un cliente: lo que puede hacer es proponer un alta o una corrección, que una persona de la empresa aprueba o rechaza después. Con esa propuesta viajan los datos que el vendedor escribió —nombre o razón social, RIF, teléfono, dirección— y, en el caso de un alta, los recaudos que el catálogo de la empresa exige, fotografiados en el local y convertidos a PDF dentro del teléfono. Entre esos recaudos hay documentos de identidad y fiscales del cliente o de su representante.

Al convertir las fotografías a PDF, la aplicación borra sus metadatos. Un recaudo puede ser también un PDF que el vendedor ya tiene en el teléfono —por ejemplo, el que el cliente le mandó por mensajería—, elegido en el selector de archivos del propio sistema. Ese PDF, de hasta 1 MB, viaja tal cual: la aplicación no lo modifica, así que lleva los metadatos que traiga de origen (autor, programa, fechas). Ninguna de estas propuestas escribe por sí sola en los sistemas de la empresa.

g) Datos de la cuenta del vendedor

Correo electrónico y contraseña al iniciar sesión, y el nombre con el que figura en el sistema de la empresa. La contraseña se transmite para autenticar y no se guarda en el teléfono. Las credenciales de sesión se guardan en el almacenamiento seguro del sistema operativo —el Keystore en Android, el Llavero (Keychain) en el iPhone—, no en la base de datos de la aplicación.

La aplicación tiene además un PIN de bloqueo local, del mismo tipo que el de una aplicación bancaria. Ese PIN nunca sale del teléfono: no viaja a ningún servidor y no se guarda en claro, sólo su huella criptográfica dentro del almacenamiento seguro. Si el vendedor elige una fotografía de perfil, esa fotografía se guarda en el teléfono y se envía a los sistemas de la empresa.

Nota de cambio. Hasta el 11 de septiembre de 2026 esta cláusula nombraba únicamente el Android Keystore, porque Zentrix Sales sólo existía para Android. Se agregó el Llavero del iPhone, que es el mismo mecanismo del otro lado. No cambió qué se guarda.

h) Diagnósticos de funcionamiento y reportes de fallos

Cuando la aplicación falla, se congela o se cierra de forma inesperada, se registra automáticamente: fecha y hora, tipo de error, mensaje del error, las primeras líneas del rastreo técnico, la versión del sistema operativo del teléfono, el modelo del dispositivo y las últimas pantallas por las que pasó el usuario. Se registran además, sobre una muestra reducida de las sesiones, medidas de rendimiento (cuánto tardó la aplicación en arrancar o en sincronizar) y la lista de peticiones de red realizadas, sin su contenido.

Cada reporte lleva además el contexto técnico del teléfono que el propio servicio de diagnóstico recoge, según lo que entregue cada sistema: fabricante y modelo, memoria y almacenamiento libres, nivel de batería y si está cargando, orientación de la pantalla, tipo de conexión (wifi o datos móviles), idioma y zona horaria, y si el sistema operativo está modificado (rooteado). Y lleva unas etiquetas propias de la aplicación, para poder clasificar el fallo: el número de la empresa con la que se estaba trabajando, el subdominio del servidor de la empresa y la versión de su sistema, si el teléfono tenía señal en ese momento, y la tienda desde la que se instaló la aplicación.

Esta información viaja por dos caminos: a los servidores de la empresa y a un proveedor externo de diagnóstico de software (ver la cláusula 4).

Qué se quita antes de enviarlo al proveedor externo: la aplicación filtra automáticamente los textos que salen y sustituye por etiquetas genéricas lo que se parezca a un correo electrónico, un teléfono, una cédula o RIF, unas coordenadas geográficas o un monto de dinero. No se adjuntan capturas de pantalla, ni el árbol de elementos de la pantalla, ni el contenido de las peticiones al servidor. La dirección IP del teléfono no se guarda en el reporte, pero el proveedor la ve al recibirlo, como cualquier servidor, y la usa para anotar la ciudad y el país aproximados desde donde llegó: eso sí queda en el reporte. De la identidad del vendedor se envía únicamente su número interno de empleado, nunca su nombre ni su correo.

Y lo que ese filtro no puede quitar, dicho sin rodeos: trabaja reconociendo formas —lo que tiene forma de correo, de teléfono, de cédula, de coordenada o de monto—, y un nombre propio o una dirección escritos en prosa no tienen ninguna forma que los distinga del resto del texto. Si el mensaje de un error arrastra lo que el vendedor escribió en una nota libre, ese texto puede llegar al proveedor de diagnóstico tal cual. Por eso esta política declara —y la ficha de la tienda de aplicaciones también— que el nombre y la dirección de un cliente pueden compartirse por esta vía, aunque la aplicación nunca los envíe a propósito.

Y desde la versión 5.2.11 hay un segundo camino, que el vendedor abre él mismo: el formulario «Reportar un problema» (Perfil › Acerca de). Tiene un solo campo, de texto libre, donde el vendedor cuenta qué le pasó; al enviarlo viaja ese texto junto con los mismos datos técnicos descritos arriba —versión, modelo, sistema operativo, últimas pantallas, el contexto del teléfono, las etiquetas y el número interno de empleado—. No pide el nombre ni el correo del vendedor, no adjunta capturas de pantalla y no envía nada hasta que se toca «Enviar reporte».

Lo escrito en ese campo pasa por el mismo filtro y tiene el mismo límite que el párrafo anterior: un nombre o una dirección escritos en prosa no se pueden distinguir del resto del texto. Es, de hecho, el sitio donde es más probable que aparezcan, porque es el vendedor quien redacta. Conviene decirle qué pasó y con qué cliente por su código, no por su nombre.

Para qué: diagnosticar y corregir fallos. Antes de existir este canal, los cuelgues en campo sólo se conocían si el vendedor los escribía a mano en una nota.

Nota de cambio. Esta cláusula se actualizó el 23 de septiembre de 2026, el día en que la aplicación estrenó el formulario «Reportar un problema». No cambian ni las categorías de datos ni los destinatarios: lo que ese formulario envía es lo que esta misma cláusula ya describía, y va al mismo proveedor, con el mismo filtrado y el mismo plazo de conservación. Lo que cambia es quién lo dispara —antes sólo un fallo, ahora también el vendedor— y que el texto lo escribe una persona, que es el caso donde el límite del filtro pesa más.

Nota de cambio. Ese mismo día se corrigió además la lista de lo que viaja: el contexto técnico del teléfono, las etiquetas de la aplicación y la ciudad y el país aproximados ya se enviaban, y esta cláusula no los nombraba; y decía que no se enviaba la dirección IP sin aclarar lo que el proveedor deduce de ella.

Carácter: el registro automático de fallos es obligatorio y no se puede desactivar desde la aplicación. El formulario «Reportar un problema» es voluntario: sólo envía algo si el vendedor lo escribe y lo manda.

i) Datos técnicos del lector de códigos de barras

Para leer los códigos de barras de los productos, cada versión de la aplicación usa la biblioteca de su sistema operativo, y eso cambia quién recibe qué. En las dos, la lectura del código se realiza íntegramente dentro del teléfono: ni la imagen captada por la cámara ni el código leído salen del dispositivo.

  • En Android es ML Kit, una biblioteca de Google, y es la que envía los datos técnicos que se describen debajo.
  • En el iPhone es Vision, la biblioteca del propio sistema operativo de Apple. Trabaja dentro del aparato y no envía nada a nadie: por esta vía no sale del iPhone ni un dato técnico, ni hacia Google ni hacia Apple.

Sólo en Android, esa biblioteca envía a Google, por su cuenta, datos técnicos sobre su propio funcionamiento: el modelo y el fabricante del teléfono, la versión de su sistema operativo, el nombre y la versión de esta aplicación, un identificador técnico propio de la instalación, tiempos de respuesta, la configuración con la que se invocó la biblioteca y los códigos de error que se produzcan.

Para qué, según Google: medir el rendimiento de sus bibliotecas, depurarlas, mantenerlas y detectar usos indebidos.

Carácter: obligatorio en Android. Ese envío lo realiza la propia biblioteca de Google y no puede desactivarse desde la aplicación; la única alternativa sería suprimir la función de lectura de códigos de barras. En el iPhone no hay ningún envío que desactivar.

Nota de cambio. Hasta el 11 de septiembre de 2026 esta cláusula decía, sin distinguir, que la aplicación usa ML Kit y que esa biblioteca transmite datos técnicos a Google. Era cierto, porque la única versión era la de Android. Ese día apareció la versión para iPhone, que lee los códigos con la biblioteca de Apple y no realiza ese envío, y la cláusula se separó en dos para no atribuirle al iPhone una transferencia que no ocurre.

j) Registro del teléfono para recibir avisos (notificaciones)

Zentrix Sales avisa al vendedor de cosas que ocurren cuando no está mirando la pantalla: que un pedido se confirmó o se anuló, que una solicitud de pago fue aprobada o devuelta, que le asignaron o le quitaron un cliente, o un mensaje de la empresa. Para que un aviso llegue a un teléfono concreto, ese teléfono tiene que estar registrado antes. Ese registro es lo que se describe acá.

Qué se envía y a quién. Son dos envíos y van a destinos distintos:

  • A Google —y, en el iPhone, también a Apple. Al arrancar, la aplicación le pide al servicio de notificaciones de Google —Firebase Cloud Messaging— un testigo de registro: una cadena larga que identifica a esta instalación de Zentrix Sales en este teléfono y que es lo único que permite entregar un aviso en el aparato correcto. Al hacerlo, ese servicio genera además, por su cuenta, un identificador técnico de la instalación, del mismo tipo que el descrito en la cláusula 2.i. En el iPhone hay un paso más, porque iOS no admite otra vía: antes de eso el aparato obtiene de Apple su propio testigo —el del Apple Push Notification service—, y es ése el que Google necesita para poder entregarle un aviso a ese iPhone.
  • A los servidores de la empresa. La aplicación les entrega después ese testigo, para poder dirigirle un aviso a este vendedor. Junto con él viajan: un identificador propio del teléfono que la aplicación genera al azar la primera vez y guarda en el almacenamiento seguro del sistema operativo; el nombre de la plataforma (android o ios, según el aparato); la versión de Zentrix Sales instalada; y una etiqueta del equipo (la versión y la compilación del sistema operativo), que es lo que permite saber qué teléfono hay que revisar cuando un vendedor reporta que no le llega nada.

Sobre el identificador propio del teléfono: es un número aleatorio creado dentro del aparato, no proviene del hardware ni de ninguna cuenta del usuario —ni la de Google en Android, ni la de Apple en el iPhone—, e identifica al teléfono, no a la persona: por eso sobrevive al cierre de sesión, y por eso acompaña también al resto de las peticiones que la aplicación hace a los servidores de la empresa. Se elimina al desinstalar la aplicación.

Qué no se envía en ese registro: ni el nombre ni el correo del vendedor —la sesión ya dice de quién es el teléfono—, ni ubicación, ni ningún dato de clientes.

El texto de cada aviso pasa por Google, y en el iPhone pasa además por Apple. Lo redacta el sistema de la empresa y, para llegar al teléfono, atraviesa la infraestructura del servicio de notificaciones: la de Google en los dos casos y, cuando el destino es un iPhone, la de Apple en el último tramo. Es la misma vía por la que llega cualquier notificación a ese teléfono, y no hay ninguna otra: un aviso que no pase por ahí no llega.

Carácter: el vendedor puede denegar el permiso de notificaciones desde los ajustes de su teléfono —en Android o en el iPhone, igual—, y entonces no verá ningún aviso. Conviene decirlo con precisión: el registro del teléfono se realiza igual, porque forma parte del funcionamiento de la aplicación y no de la presentación de los avisos. Al cerrar sesión, la aplicación da de baja ese registro, para que los avisos de una cartera de clientes no sigan llegando a un teléfono que ya cambió de manos.

Nota de cambio. Esta cláusula se actualizó el 11 de septiembre de 2026, el día en que los avisos empezaron a llegarle también al iPhone. Cambian dos cosas y conviene decirlas: el nombre de la plataforma que viaja en el registro ya no es siempre android, y en el iPhone el aviso atraviesa, además de la infraestructura de Google, la de Apple —que antes no intervenía—. No cambió qué se envía ni para qué.

k) Conversaciones con la oficina

Un pedido, una solicitud de pago, un cliente o una factura tienen, en el sistema de gestión de la empresa, una conversación —el mismo hilo de mensajes que ve la oficina—, y el vendedor puede leerla y escribir en ella desde la aplicación. Lo que se envía es lo que el vendedor escribe y elige: el texto del mensaje, las menciones a personas de la empresa que él mismo señale, y los adjuntos que decida agregar —una fotografía tomada en el momento, una imagen de la galería o un PDF armado fotografiando páginas—. Los adjuntos se reducen de tamaño si pesan de más, se envían sólo con conexión y ninguno viaja sin que el vendedor lo haya elegido uno por uno.

Dónde se guarda: en el sistema de gestión de la empresa, junto al documento al que pertenece, igual que el resto de lo que la aplicación envía (cláusula 4). El vendedor ve únicamente las conversaciones de sus propios documentos y de los clientes de su cartera; una nota interna de la oficina sólo la ve si lo mencionan en ella.

En el teléfono: para poder leer sin conexión, la aplicación guarda una copia cifrada de la primera página de cada conversación que el vendedor abrió —junto con la lista de personas a las que puede mencionar en ella—, dentro de la misma base local descrita en la cláusula 4, y al mostrarla dice de cuándo es esa copia. Un mensaje escrito sin señal espera en el teléfono y sale solo al recuperarla.

Nota de cambio. Esta cláusula se agregó el 2 de septiembre de 2026, el día en que las conversaciones llegaron a la aplicación.

l) Uso de la aplicación (medición de producto)

Desde la versión 5.2.1, la aplicación mide cómo se usa con Google Analytics para Firebase, de Google LLC. Envía dos cosas: qué pantallas se abren, por su nombre genérico (por ejemplo, «/pedidos» o «/factura»), y una lista cerrada de unos treinta eventos de uso —que se abrió o se cerró una visita, que se usó el lector de códigos, que se registró un cobro, que se inició sesión, que un envío quedó en la cola o fue rechazado, entre otros—.

Qué lleva cada evento: sólo conteos, números enteros como cuántos pedidos, líneas, fotografías o facturas tuvo esa visita o ese cobro. La aplicación descarta cualquier otro dato antes de enviarlo: no viaja ningún nombre, correo, teléfono, RIF ni dirección, ninguna coordenada, ningún monto ni saldo, ni el número de un cliente, un pedido o una factura. El nombre de una pantalla se recorta para que nunca lleve un identificador. Tampoco se envía el número de empleado del vendedor.

Lo que Google agrega por su cuenta: como en cualquier aplicación que usa ese servicio, cada envío lleva un identificador técnico de la instalación que genera la propia biblioteca, el modelo del teléfono, las versiones del sistema operativo y de la aplicación, el idioma, y la ciudad y el país aproximados que Google deduce de la conexión. La biblioteca registra sola, además, el primer uso, el inicio de cada sesión y el tiempo de uso.

Sin identificador publicitario: la recogida del identificador de publicidad está apagada en las dos versiones —en Android, además, se quita el permiso que lo daría— y lo medido no se usa para personalizar anuncios. Por eso la aplicación no pide el permiso de seguimiento de iOS.

Para qué: saber qué partes de la aplicación se usan y dónde se traban los vendedores, para decidir qué mejorar.

Carácter: se envía siempre y no se puede desactivar desde la aplicación.

Nota de cambio. Esta cláusula se agregó el 23 de septiembre de 2026. La medición existe desde la versión 5.2.1, del 16 de septiembre de 2026, y hasta hoy esta política decía, erróneamente, que la aplicación no usaba herramientas de analítica ni ningún proveedor externo de analítica de producto.

3. Qué NO hacemos

Zentrix Sales no:

  • muestra publicidad ni contiene ninguna biblioteca de publicidad;
  • usa herramientas de perfilado de usuarios ni de seguimiento de mercadeo. Sí mide cómo se usa la aplicación (cláusula 2.l), pero esa medición cuenta pantallas y eventos, sin datos personales y sin identificador publicitario;
  • recoge ningún identificador publicitario: ni el de publicidad de Android, ni el de Apple (IDFA) en el iPhone —la aplicación ni siquiera pide el permiso de seguimiento que iOS exige para eso—;
  • accede a los contactos, al micrófono, a los mensajes, al calendario ni al historial de llamadas;
  • vende, alquila ni cede datos a terceros con fines comerciales;
  • crea perfiles automatizados que produzcan efectos jurídicos sobre las personas.

Sobre identificadores: la herramienta de diagnóstico descrita en la cláusula 2.h, la biblioteca de lectura de códigos de barras descrita en la cláusula 2.i —sólo en Android—, el servicio de notificaciones descrito en la cláusula 2.j y la medición de uso descrita en la cláusula 2.l generan, cada uno, un identificador técnico propio de cada instalación, y la propia aplicación genera además el suyo para identificar al teléfono ante los servidores de la empresa. Todos son números aleatorios creados en el teléfono, que no provienen del dispositivo ni de ninguna cuenta, y sirven para agrupar los registros de un mismo aparato. No se usan para publicidad, no se comparten con anunciantes y desaparecen al desinstalar la aplicación.

4. Dónde se almacenan los datos

En el teléfono: la aplicación mantiene una base de datos local cifrada para poder trabajar sin conexión, con la cartera de clientes, los precios, los borradores de visita, los puntos de ubicación aún no enviados, las fotografías y firmas pendientes de envío y la copia de las conversaciones que el vendedor abrió (cláusula 2.k). Esta base queda excluida de la copia de seguridad en la nube —ni la de Google en Android, ni la de iCloud en el iPhone—, de modo que la información de la empresa no llega a la cuenta personal del empleado. En Android queda excluida además de la transferencia directa de datos al cambiar de teléfono. Y, en los dos sistemas, la llave que descifra esa base está guardada de manera que no viaja en ninguna copia ni a ningún otro aparato: una base sin su llave no se puede leer. Cada vendedor tiene la suya: en un teléfono compartido, uno no ve ni una fila del otro.

Una salvedad sobre las fotografías, la firma y los recaudos: mientras una visita o un alta de cliente siguen abiertas, esos archivos se guardan como archivos sueltos en el almacenamiento que el sistema operativo reserva a la aplicación, fuera de la base cifrada y sin cifrar, para que un borrador no los pierda si el sistema cierra la aplicación. Ese almacenamiento también queda excluido de la copia de seguridad en la nube. Al cerrar la visita, las fotografías y la firma pasan a la cola de envío, dentro de la base cifrada, y esos archivos sueltos se borran.

En los servidores de la empresa: toda la información sincronizada —visitas, pedidos, recorridos, fotografías, firmas, solicitudes de pago, solicitudes de cliente y los mensajes y adjuntos de las conversaciones— se envía al sistema de gestión de la empresa que contrató Zentrix Sales, donde se integra con el resto de su información comercial. Ese sistema es el suyo: la aplicación no guarda una copia paralela en ningún otro sitio.

Proveedor externo de diagnóstico: los reportes de fallos y las medidas de rendimiento descritos en la cláusula 2.h se procesan además en Sentry (Functional Software, Inc.), un servicio de diagnóstico de software cuyos servidores de recepción están en Estados Unidos. Eso implica una transferencia internacional de esos datos de diagnóstico, limitada a lo descrito en esa cláusula y con el filtrado allí explicado. Sentry actúa como encargado del tratamiento por cuenta de la empresa y no está autorizado a usar esa información para ningún fin propio. No se utiliza ningún proveedor externo de publicidad.

Medición de uso: los eventos y pantallas descritos en la cláusula 2.l se envían a Google LLC a través de Google Analytics para Firebase, con servidores de recepción en Estados Unidos: es también una transferencia internacional, limitada a lo descrito en esa cláusula. Google trata esa información conforme a las condiciones de ese servicio; la aplicación tiene apagadas la recogida del identificador de publicidad y las señales de personalización de anuncios.

Biblioteca de lectura de códigos de barras (sólo en Android): los datos técnicos descritos en la cláusula 2.i se transmiten a Google LLC, cuyos servidores de recepción están en Estados Unidos, lo que implica igualmente una transferencia internacional, limitada a esos datos técnicos. Google los utiliza para mantener y mejorar sus propias bibliotecas, conforme a sus condiciones de uso. Ni las imágenes de la cámara ni los códigos leídos se transmiten. En el iPhone esta transferencia no existe: allí la lectura la hace la biblioteca del propio sistema operativo, dentro del aparato.

Servicio de notificaciones: el registro descrito en la cláusula 2.j lo atiende Google LLC a través de Firebase Cloud Messaging, con servidores de recepción en Estados Unidos: es también una transferencia internacional. Por esa vía pasan el testigo de registro del teléfono, el identificador técnico de la instalación que el propio servicio genera y el texto de cada aviso, que es lo que hay que entregar. Google interviene aquí para hacer llegar el aviso al teléfono correcto, y no está autorizado a usar esa información para ningún fin propio distinto de prestar ese servicio.

Servicio de notificaciones de Apple (sólo en el iPhone): iOS no admite que un aviso llegue por otra vía que la suya, así que en el iPhone el último tramo lo hace Apple Inc. a través del Apple Push Notification service, con servidores de recepción en Estados Unidos: es también una transferencia internacional. Por esa vía pasan el testigo de registro que Apple le asigna a ese iPhone y el texto de cada aviso. Apple interviene, igual que Google, sólo para entregar el aviso en el aparato correcto.

Mapa: las pantallas que muestran un mapa —la ficha de un cliente, el detalle de una de sus sucursales y aquella donde el vendedor confirma dónde queda el local— descargan sus imágenes de OpenStreetMap, un servicio público y gratuito: las piden a tile.openstreetmap.org, que opera la OpenStreetMap Foundation, con sede en el Reino Unido. Pedir una porción del mapa revela, a quien la sirve, la dirección IP del teléfono y la zona que se está mirando, que en la ficha de un cliente es la zona donde queda su local. Por eso el mapa se pinta sólo en esas pantallas de detalle, nunca en una lista, y nunca por adelantado: no se descarga un mapa que el vendedor no haya abierto.

Nota de cambio. Hasta el 6 de septiembre de 2026 el mapa se dibujaba en una sola pantalla, y esta cláusula lo decía así. Ese día, por decisión de la empresa, pasó a dibujarse también en la ficha del cliente y en el detalle de sus sucursales. No cambió con quién se comparte —sigue siendo el mismo servicio público— sino cuántas veces: la cláusula se corrigió el 11 de septiembre de 2026, al revisarla entera. El 23 de septiembre de 2026 se corrigió otra vez: decía que por esta vía no viajaba ningún dato del vendedor ni del cliente, y la zona que se mira y la dirección IP del teléfono sí le llegan a quien sirve el mapa.

«Ir con Google Maps»: ese botón abre la aplicación de mapas del teléfono para llegar al local del cliente —Google Maps si está instalada; si no, la que el teléfono tenga, que en el iPhone es Apple Maps— y le entrega las coordenadas del local y, según el caso, el nombre y la dirección del cliente. Sólo ocurre cuando el vendedor lo toca. Lo que esa aplicación haga después con esos datos depende de su propia política.

Transmisión: todas las comunicaciones de la aplicación se realizan exclusivamente sobre HTTPS. La aplicación está configurada para rechazar cualquier conexión sin cifrar.

Un servicio externo, sin datos personales: para mostrar la tasa de cambio referencial, la aplicación consulta fuentes públicas de tipo de cambio en Venezuela. Esas consultas no llevan ningún dato del usuario ni del cliente: no incluyen credenciales, ni identificadores, ni contenido alguno.

5. Durante cuánto tiempo

En el teléfono: los puntos de recorrido ya enviados al servidor se eliminan automáticamente a los siete días de haberse enviado. El resto de lo que salió por la cola de envío —incluidas las fotografías y las firmas— se borra del teléfono una vez enviado, en cuanto tiene más de siete días contados desde que se registró (no desde que se envió). Lo que aún no se ha enviado se conserva hasta que la sincronización se confirme, para no perder trabajo del vendedor.

Al cerrar sesión se eliminan las credenciales del dispositivo; la base local del vendedor se queda, cifrada, precisamente para no perder lo que todavía no salió. La propia aplicación permite verla y borrarla desde Manejar cuentas de este teléfono, en la pantalla de inicio de sesión, diciendo antes cuántos envíos pendientes se pierden. Al desinstalar la aplicación, el teléfono elimina sus archivos locales, la base cifrada incluida.

Nota de cambio. Hasta el 11 de septiembre de 2026 esta frase nombraba a Android, que era el único sistema en el que Zentrix Sales existía. Se reescribió para que valga en los dos.

En los servidores de la empresa: la información se conserva durante el tiempo que exijan las obligaciones contables, fiscales y laborales aplicables en Venezuela, y en todo caso mientras no haya prescrito la obligación tributaria a la que se asocia. Las visitas, fotografías y firmas forman parte del documento comercial al que pertenecen —el pedido, la solicitud de pago, el registro de la visita— y se conservan junto a él y durante el mismo tiempo: no tienen un plazo propio más corto. Los puntos de recorrido tienen un plazo propio, más corto: el sistema de gestión los borra automáticamente a los noventa (90) días de haberse tomado, con una tarea de depuración que corre todas las noches. Noventa días es el valor predeterminado; la empresa puede cambiarlo desde la configuración de su sistema. Es el mismo plazo que dice el aviso que la aplicación muestra en pantalla.

Nota de cambio. Hasta el 23 de septiembre de 2026 este párrafo decía que esa depuración venía apagada de fábrica y no estaba encendida, y que por eso los puntos de recorrido se conservaban sin plazo. Lo primero es cierto —nace apagada—, pero en el sistema de la empresa ya estaba encendida: el párrafo se corrigió para decir el plazo que de verdad se aplica.

En el proveedor de diagnóstico: los reportes de fallos y las medidas de rendimiento se conservan treinta (30) días, que es el período configurado en ese servicio, y después se eliminan.

Sobre el plazo de las fotografías y las firmas: se evaluó anunciar para ellas una eliminación anticipada, más corta que la del documento del que forman parte, y se decidió no hacerlo. Son la evidencia de que la visita ocurrió y de que el cliente estuvo conforme, y separarlas del documento que sustentan las dejaría sin valor probatorio justo cuando hace falta. Anunciar un plazo que después no se aplica sería peor que no anunciar ninguno.

6. Con quién se comparten

Dentro de la empresa: la información recogida por Zentrix Sales se transmite al sistema de gestión de la empresa que contrató el servicio, y accede a ella sólo personal autorizado (supervisión comercial, administración y sistemas) en el ejercicio de sus funciones. Del lado de GUUAO LLC, el acceso se limita al personal técnico imprescindible para operar y sostener la aplicación.

Fuera de la empresa, únicamente con los proveedores identificados en la cláusula 4 —el proveedor de diagnóstico de software; Google, por el servicio de notificaciones, por la medición de uso y, en Android, por la biblioteca de lectura de códigos de barras; Apple, en el iPhone, por el último tramo de ese mismo servicio de notificaciones; y la OpenStreetMap Foundation, por las imágenes del mapa—, y limitado en cada caso a lo allí descrito. Ninguna otra categoría de información —ubicación, fotografías, firmas, pedidos, datos de clientes o de pagos— se transmite a terceros, con estas salvedades, que conviene decir con claridad en vez de dejarlas implícitas:

  • la ciudad y el país aproximados del teléfono, que el proveedor de diagnóstico y Google deducen de la conexión al recibir un reporte o un evento de uso (cláusulas 2.h y 2.l);
  • la zona que se mira en el mapa, que le llega a OpenStreetMap al pedir sus imágenes y que, en la ficha de un cliente, es la zona de su local (cláusula 4);
  • las coordenadas del local, y a veces el nombre y la dirección del cliente, que el botón «Ir con Google Maps» le entrega a la aplicación de mapas del teléfono cuando el vendedor lo toca (cláusula 4);
  • el texto de un reporte de fallo puede arrastrar lo que el vendedor haya escrito en una nota libre, y ahí puede aparecer el nombre o la dirección de un cliente (cláusula 2.h);
  • el texto de un aviso atraviesa la infraestructura de Google y, si el destino es un iPhone, también la de Apple, porque es la única forma de que llegue al teléfono (cláusula 2.j).

Sólo puede cederse información a otros terceros cuando lo exija una autoridad competente en el marco de la ley venezolana.

El sitio web. Esta política habla de la aplicación. El sitio zentrix.company, desde el que probablemente la estás leyendo, no usa herramientas de analítica ni cookies, no muestra publicidad, no tiene formularios y no guarda ningún dato de quien lo visita. Como cualquier sitio, lo sirve un proveedor de alojamiento (GitHub, con Cloudflare delante), que ve la dirección IP de la conexión para poder entregar la página.

Una excepción que depende del vendedor: la aplicación permite generar una nota de pedido en PDF —que incluye el nombre del cliente, las líneas del pedido, los precios, el total y, si la hubo, su firma— y enviarla desde el propio teléfono a través de las aplicaciones instaladas (por ejemplo, mensajería). Ese envío lo decide y ejecuta el vendedor, y su destino queda fuera del control de la aplicación. La empresa instruye a su personal para que sólo comparta ese documento con el cliente al que corresponde.

7. Derechos: acceso, corrección y eliminación

Cualquier persona cuyos datos sean tratados a través de Zentrix Sales —vendedores y clientes de la empresa— puede solicitar el acceso, la corrección o la eliminación de sus datos escribiendo a hola@zentrix.company, indicando en el asunto Solicitud de datos — Zentrix Sales y aportando información suficiente para identificarse.

La solicitud se responderá en un plazo máximo de treinta (30) días hábiles. La eliminación puede estar limitada cuando la conservación sea necesaria para cumplir obligaciones legales, contables o fiscales, o para la defensa de reclamaciones; en ese caso se indicará el motivo y el plazo.

Cerrar sesión no elimina datos del servidor: sólo retira las credenciales del teléfono. Para eliminar datos hay que usar el canal anterior.

8. Menores de edad

Zentrix Sales está dirigida exclusivamente a personas adultas que trabajan como vendedores de campo para alguna de las empresas que la contratan. Aunque la aplicación se descarga libremente desde Google Play y desde App Store, sin una cuenta entregada por una de esas empresas no hay nada que usar. No está destinada a menores de edad y no recoge datos de menores de forma consciente.

9. Seguridad

Las credenciales de sesión se guardan en el almacenamiento cifrado del sistema operativo. La base de datos local de la aplicación está cifrada, y su llave vive en ese mismo almacenamiento protegido del teléfono; las fotografías, la firma y los recaudos de una visita o un alta todavía abiertas se guardan aparte, sin ese cifrado (cláusula 4). La aplicación se comunica exclusivamente por HTTPS. Los datos locales quedan excluidos de la copia de seguridad en la nube y de la transferencia entre dispositivos. La aplicación se bloquea sola con un PIN local a los quince minutos de inactividad. El acceso a los servidores está restringido a personal autorizado.

Ninguna medida de seguridad es absoluta. La empresa trabaja de forma continua en reforzar la protección de la información almacenada en los dispositivos.

10. Cambios en esta política

Cualquier modificación se publicará en esta misma dirección con una nueva fecha de actualización. Los cambios sustanciales se comunicarán además a los vendedores por los canales internos de la empresa y se reflejarán en el aviso que la propia aplicación muestra en pantalla.

Nota de cambio (23 de septiembre de 2026). Esta política se revisó contra lo que la aplicación hace y se corrigió lo que no decía o decía mal: la medición de uso con Google Analytics para Firebase (cláusula 2.l nueva, y las negaciones de las cláusulas 3 y 4); los saldos de las facturas que llegan a la empresa con cada cobro, y el compromiso de pago que se anota en una factura (2.d y 2.e); el plazo del recorrido en el sistema de la empresa, que se borra a los noventa días y no se conserva sin plazo (5); OpenStreetMap y el botón «Ir con Google Maps» como terceros (4 y 6); lo que de verdad recibe el proveedor de diagnóstico (2.h); que las fotografías, la firma y los recaudos de un trabajo abierto quedan fuera de la base cifrada (4 y 9); y detalles del recorrido, de las fotografías de devolución, del recaudo en PDF y de la cola de envío (2.a, 2.b, 2.f y 5). Ese día no cambió nada en la aplicación: lo que cambió es que la política ahora lo dice.

Nota de cambio (13 de octubre de 2026). La aplicación pasó a llamarse Zentrix Sales y esta política se mudó de vendooapp.com/privacidad.html a zentrix.company/sales/privacidad. No cambió qué datos se recogen, para qué, ni con quién se comparten, y el correo de contacto sigue siendo el mismo. Se reescribió el párrafo del sitio web (cláusula 6), porque el sitio nuevo no usa analítica ni formulario de contacto.

11. Contacto

GUUAO LLC
hola@zentrix.company

Zentrix Sales