Entrar la primera vez
- El subdominio
Es el nombre corto de tu empresa. Lo escribes solo, sin el .vendooapp.com: eso ya está puesto. Te lo da la oficina.
- Tu correo y tu contraseña
Los mismos con los que entras al sistema de la empresa.
- El PIN, si quieres
Cuatro números. Es lo que evita que alguien que agarre tu teléfono desbloqueado entre a Zentrix Sales y vea los precios, las deudas y las direcciones de tus clientes. Puedes tocar «Ahora no» y entrar igual — la aplicación no te lo vuelve a preguntar, y lo activas cuando quieras en Perfil › Cuenta.
Ya no vuelves a escribir el correo ni el subdominio: la aplicación guarda tu cuenta. Si creaste el PIN, te lo pide cuando pasan 15 minutos sin usarla.
Sincroniza antes de salir
Con buena señal, abre la aplicación y espera a que el puntico de la esquina de arriba se ponga verde. Si quieres apurarlo, tócalo y luego «Sincronizar ahora».
Eso baja al teléfono tu cartera de clientes, los precios, el catálogo, el disponible, las tasas y lo que te deben. Con eso trabajas el día completo aunque te quedes sin señal.
El panel te dice, renglón por renglón, de cuándo es cada dato y cuánto llevas por enviar. La primera vez que entras en el día también te dice si «Ya puedes salir a la calle» y, si falta algo esencial, qué falta.
Si sales sin sincronizar, la aplicación funciona igual — pero con los precios y los saldos del día anterior. Dos minutos en la mañana te ahorran una discusión con un cliente.
El PIN
Es opcional, y te lo preguntan una sola vez por cuenta: si contestaste «Ahora no», la aplicación no vuelve a insistir — ni ese día ni cada vez que cierres sesión.
Con el PIN puesto, se pide cada vez que pasan 15 minutos sin tocar nada. Lo activas o lo cambias en Perfil › Cuenta, y para cambiarlo te pide el actual primero.
No hay «olvidé mi PIN», y es a propósito: sería una puerta trasera para cualquiera que tenga tu teléfono en la mano. Si no lo recuerdas, cierra sesión y entra de nuevo con tu contraseña.
Detrás del PIN están los precios de cada cliente, cuánto te deben y dónde quedan sus negocios. Un teléfono que se pierde con la sesión abierta y sin PIN entrega todo eso.
Si el teléfono lo usan dos vendedores
No se mezcla nada. Cada quien tiene sus propios clientes, pedidos y envíos guardados, separados por su correo. Al cerrar sesión no se borra nada tuyo: cuando vuelvas a entrar, lo encuentras igual.
En la pantalla de entrada, «Manejar cuentas» te deja quitar una cuenta de la lista (los datos siguen guardados) o borrarla del todo. Fíjate primero en cuántos envíos sin mandar tiene.